La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurológico crónico que afecta principalmente al movimiento, produciendo síntomas como temblor, rigidez o lentitud. Sin embargo, hoy sabemos que no es solo una enfermedad motora. También produce una serie de síntomas llamados “no motores”, entre los que se encuentran los trastornos del ánimo, siendo la depresión uno de los más frecuentes y relevantes.